"En México hasta los ateos somos católicos, don Gabriel". Un intento de reseña que terminó una divagada fuerte sobre el tiempo y lo fantástico.
Creer en la linealidad del tiempo y de la historia que narramos es una decisión arbitraria. No porque el tiempo no sea lineal, sino, porque no sabemos qué cosa es el tiempo. Los físicos lo relativizaron para salir del embrollo; pero sigue siendo un misterio. "No tendremos nada que decir sobre nuestra propia muerte" reza la primera oración de la novela, yo añado, tampoco tenemos nada que decir sobre el tiempo. Quiero decir, no tenemos nada que decir que no sea especulativo. Instinto de Inez cuenta una historia donde el tiempo es circular, no porque la historia narrada sea circular y sugiera una repetición, sino porque el tiempo lo es. La obra nos aleja conscientemente de la concepción lineal del tiempo, nos ubica en medio de las cosas [in medias res como le llaman algunos académicos "respetables"]... yo, que no soy ni académico, ni respetable, diría que nos ubica en medio de una obra musical, o al final de ella, y al igual que la música, cuando se llega en medio de e...